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29 de julio de 2012.
CANCÚN.- William R. Brownfield, subsecretario de Estado adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Procuración de Justicia y Narcotráfico de Estados Unidos, afirmó: “nos equivocamos” cuando se consideró que el problema del tráfico de drogas fue visto “como una cuestión que únicamente tenía que ver con el cumplimiento de la ley, con enjuiciamiento, y pensamos que no requería un enfoque gubernamental pleno”; también dijo “nos equivocamos” cuando su gobierno consideró “que podría ser resuelto rápidamente con una campaña agresiva”, y se pensó erróneamente “que el asunto se podría combatir país por país”.
Asimismo, cuando fue cuestionado durante una conferencia de prensa, sobre si estaba de acuerdo con lo dicho por el secretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, de que la violencia comenzará a disminuir de manera sostenida a partir de 2015, es decir dentro de cuatro años, el funcionario estadunidense apuntó que para llegar a esta situación “tan complicada, tan miserable” se necesitaron 20 o 30 años y “vamos a necesitar unos años para salir. No necesariamente lo mismo, pero por lo menos hay que pensar en años”.
Y aunque se dijo “optimista de que en dos años se podrá hablar de resultados”, también mencionó que si en ese tiempo regresa a México y la situación no ha mejorado, se le podrá cuestionar “por mi estupidez total y completa”.
Al participar en la 28 Conferencia Internacional para el Control de las Drogas presentó su ponencia Integración de un frente común contra la delincuencia organizada, en la cual el funcionario con 32 años de trayectoria en el combate a las drogas calificó de “simplista” considerar que con la legalización del consumo de enervantes se arreglará el problema.
Pues, agregó, cuando un país enfrente altos índices de robos u homicidios, que se legalicen esos delitos y se acabó el problema. “Se acabaría la delincuencia en todo el mundo, simplemente legalizándola”.
Brownfield señaló que “en 1979 evaluamos el problema del uso y el tráfico de drogas como algo que podría ser resuelto rápidamente con una campaña agresiva y con grandes esfuerzos; han pasado 32 años, miles de millones de dólares y muchas estrategias después y podría decirles que no tuvimos razón, no le atinamos.
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